jueves, 19 de marzo de 2015

¿Con qué he llenado mi corazón?

La pregunta que invito a que cada uno se haga en este día es: ¿De qué he llenado mi corazón? Recordemos que cada uno decide de que quiere llenar su corazón




















Me gusta mucho la imagen porque a veces no nos ponemos a ver y a reconocer lo que hemos guardado en nuestro interior

A veces pasamos tan ocupados en nuestros problemas cotidianos, nuestros trabajos, familia, estudios, que olvidamos darnos ese espacio para ver que hay en nosotros, que hay en nuestro interior. Para ver que hemos guardado en nuestro corazón.

A veces debido al daño que nos han hecho hemos endurado nuestro corazón y hemos guardado rencor, ira, resentimientos. Esos sentimientos negativos que no nos ayudan a nosotros mismos, muchas veces sólo terminan amargándonos y causándonos daño a nosotros mismos. En otras ocasiones hemos terminado una relación, pasado un divorcio, una separación o simplemente no tenemos verdaderos amigos con quienes compartir la vida, hemos dejado que la soledad, el miedo a quedarnos solos nos invada y nuestro corazón se amarga, pero recordemos que no hay motivo de sentirnos solos, porque es el amor de Dios el que inunda nuestro corazón y nos acompaña. En ocasiones la pérdida de un ser querido ha dejado a nuestro corazón lleno de tristeza pero Dios trae su alegría. A veces el caernos una y otra vez hace que perdamos la fe en nosotros mismos o en las demás personas cuando estas nos fallan, pero hey Jesús no ha perdido la fe en ti, ni en la humanidad y quiere renovar esa fe. Si todos los problemas te han abrumado y ya no vez mas que oscuridad en tu interior recuerda que Jesús es la luz del mundo, es la luz de tu corazón.

Ahora les invito a mirar en su interior, olvidarse de todas sus preocupaciones, ocupaciones, etc. y darse un tiempo para poner en manos del Señor su corazón, hacer una oración y decir Señor te entrego mi corazón porque yo lo he llenado de envidia, de miedos, de tristeza, de soledad, con mentira hacia mi y los demás, de resentimiento hacia mi prójimo, de ira con aquel que no piensa o actúa como yo, me ha faltado amor para dar a los demás. Cambia mi corazón Señor porque yo solo no puedo, cambia mi tristeza y pon tu alegría, toma mi soledad y hazme saber que tu estas siempre conmigo, toma mis tinieblas y dame de tu luz, toma la mentira en que he envuelto mi vida y pon tu verdad, toma mi corazón imperfecto Señor al que he llenado de pecado y renuévalo Señor, moldea mi corazón para que sea perfecto para ti.


Recordemos que cada vez que llenamos nuestro corazón de odio, tristezas, miedos, oscuridad, ira, resentimiento, orgullo vamos quitando el espacio para el amor, para las cosas buenas que Dios quiere poner. Piensa en una caja llena de pelotas de colores que esta llena, si quieres meter una nueva pelota debes sacar una que este en el interior, Tu corazón es igual tu decides lo que entre y sale en tu corazón, pero ten en cuenta que si metes ira, odio, tristeza vas desplazando al amor y este cada vez tendrá un espacio más pequeño. Pero también lo contrario puedes llenar de muchas cosas lindas tu corazón .

Bueno pues el Señor quiere que nos vayamos renovando día a día. ÉL QUIERE TU CORAZÓN LLENO DE AMOR


domingo, 15 de marzo de 2015

Que vacío tengo yo?

Es una buena pregunta para hacernos el día de hoy, que vacío tengo en mi corazón?

Alguna vez has sentido que existe un gran vacío en tu interior, la vida pasa pero nada en realidad llega a llenar ese espacio en tu interior, al contrario a veces sientes que con el tiempo y los problemas el vacío se hace cada vez más grande.


He podido observar como en nuestra sociedad este vacío es exteriorizado con la necesidad de llenarnos de cosas debido a lo que nos falta por dentro, o llenarnos de fiestas, bebidas, o cualquier salida, que esa falta de amor  que nos hace mendigar amor a otros y herirnos cada vez más.

La verdad es que muchas circunstancias en la vida nos dejan vacíos, a veces la muerte de un ser querido, terminar una relación amorosa, perder algún amigo, la falta de amor de nuestros padres o amigos, estar peleados con nuestra familia. Son varias las circunstancias que nos hacen sentir vacíos, pero lo cierto es que hay un espacio en nuestro interior que no puede ser llenado por nada ni nadie que no sea Dios.

Hemos olvidado que no somos sólo un cuerpo y una mente, también tenemos un alma que debe ser alimentada y crecer, en los últimos años como sociedad hemos olvidado esa parte de nosotros que cada vez ha quedado más olvidada, al punto de llegar a dejarnos un vacío. 
Lo cierto es que al olvidar esa parte de nosotros y no alimentarla se muere de a poco y yo sé que lo han sentido, sentirse destruido por dentro, sentirse muerto.


Dios no te creó para que vivieras vacío, para que sólo existieras, Dios quiere que vivas a plenitud. Dios quiere entrar en tu vida y alimentar tu alma con su palabra, su amor y su gracia. Recuerda que no sólo de pan vive el hombre sino de toda la palabra que sale de la boca del Señor.

Sabes vivir vacío es algo triste y lo sé, he vivido vacía también y a pesar de bonitos momentos en mi vida, no he podido gozar de una felicidad plena por ese vacío en mi interior.
Conocer a Dios, la felicidad de encontrarme con Él no se puede comparar con nada, sentir que estaba viva otra vez, sentir que todos los problemas, esos problemas gigantes no eran nada al tener ese soplo de vida de Dios en mi corazón. En realidad esa sensación de bienestar completo no se compara con nada en el mundo.


Deja que el amor de Dios inunde tu corazón, así tú mismo comprobarás que es Dios quién llena eso vacíos que tienes hoy.
Deja que Dios te enseñe a vivir y no sólo existir. Empieza a vivir en plenitud. 

Te dejo na canción muy bonita para que la escuches en un ritmo muy original



martes, 10 de marzo de 2015

Quién está detrás de la máscara?

Alguien realmente feliz es aquel que es amado por lo que es...


¿Cómo seremos felices si ni siquiera sabemos quienes somos? ¿Cómo queremos ser felices si no nos mostramos a los demás como somos, y los demás tienen una imagen falsa de nosotros? ¿Cómo queremos ser felices si no nos amamos a nosotros mismos y más bien nos convertimos en ese tipo de persona que nunca nos agradó?

Bueno pues yo estaba tras la máscara como muchos de ustedes hoy. Vivir escondidos tras una imagen falsa de nosotros mismos es una realidad muy común en nuestra sociedad actual, es triste ver cómo día a día vivimos de apariencias por querer ser aceptados por los demás. Sé que quitarse la máscara es difícil y requiere de un valor excepcional. ¿Cuántos de ustedes no buscan agradar a sus jefes, padres, amigos, compañeros, familia o su novio/a?. Creo que todos lo hemos hecho alguna vez, pero recuerda que tienes una sola vida para vivirla, así que vívela siendo tu mismo y lo que otros esperan que seas.



El problema real es cuando por agradar a otros perdemos de vista quienes somos, en ese punto en que es más importante el cómo nos miran las demás personas, que cómo nos miramos a nosotros mismos y cómo nos mira Dios. Es en ese punto cuando descubrimos que lo único que hay detrás de la máscara es soledad, tristeza y vacío, una realidad muy frecuente en nuestra sociedad. Nos preocupamos tanto por el exterior que olvidamos el interior, esas falsas costumbres y afectos que acaban destruyendo lo que es real en nosotros.

Descubrir quienes somos no siempre es el proceso más agradable porque tenemos que reconocer lo bueno y lo malo de nosotros. Pero quién no conoce lo bueno de sí, no puede compartir con los demás lo que es y quien no conoce lo malo, no puede trabajar para cambiar y crecer como persona. La mejor manera para conocernos es tomar un tiempo a solas, ser sinceros con nosotros mismos y con Dios. Sin embargo a veces es más sencillos ignorar de nuestros sentimientos y callar nuestra voz. Preferimos oír las voces de alguien más que la nuestra y pasamos largas horas en fiestas, el Internet o viendo la tele, llenando nuestra mente y corazón de cosas que no nos edifican.

Te reto a que esta noche antes de dormir en lugar de pasar largas horas en redes sociales hasta que el sueño te venza o hasta que te aburras, respóndete estas preguntas
¿Soy feliz con mi vida como la he llevado hasta ahora?
¿A qué le temo cuando no me presento ante los demás como verdaderamente soy?
¿Acaso he pasado mi vida mendigando el amor a medias de los demás?
¿Qué es lo que no me gusta de mí?
¿Acaso lo que no me gusta es malo, o es lo que otros dicen y creo que es así?

Pues hoy es el tiempo de descubrirte a ti mismo, de mirar lo bello/a que eres, de enamorarte de ti mismo, de ver que eres una persona como todas, tienes miedos, te duele enfrentar el rechazo de los demás, pero HOLA, TODOS TENEMOS MIEDOS, la diferencia es que algunos los enfrentamos, los encaramos y los superamos. No permitas que esos miedos no te dejen vivir y un día cuando ya sea demasiado tarde descubras que nunca supiste vivir, que tan solo exististe, que jamás nada te llenó el corazón e iluminó tu rostro, que jamás amaste hasta el límite, que sólo viviste de apariencias y arrepintiéndote.

Yo sé que enfrentarte a esos miedos no es tan fácil como suena. Déjame contarte quién cambió mi vida. Es triste como dije descubrirte y darte cuenta que eres infeliz, que has vivido tu vida mendigando el amor de otros, haciendo acto tras acto para alcanzar la aprobación del otro, que muchas de tus sonrisas fueron dibujadas y no reales, que aborreces en lo que te has convertido. Créeme lo sé, no es nada fácil, pero así se empieza: aceptando lo que somos, nuestros errores y equivocaciones. Eso es lo que Dios me hizo descubrir, que él me quería cómo yo era, con mi cuerpo imperfecto, con mis malas actitudes, con mi tristeza, con mi soledad, con mi resentimiento, con mi dolor, es ahí cuando por primera vez me sentí feliz porque era amada por lo que era, descubrir el amor de Dios cambió mi vida, me dio las fuerzas para aceptarme cómo era, no cambiarme sino pulirme. Dios me hizo ver que bajo esa máscara lo único que había logrado era acumular el dolor y el resentimiento, fue Dios quién poquito a poquito fue sanando mi corazón, cambiando ese dolor por alegría y ese resentimiento por perdón. 

Lo que más le gusta a Dios es que nos presentemos ante Él tal y como somos, sin esa máscara, que podamos decir: Señor, yo soy esa persona egoísta que sólo pienso en mí y en mis problemas. No soy capaz de ver más allá de mis narices, de ver el cansancio de mi madre, que sólo me importa mi comodidad y mi estatus social. Eso le encanta a Dios, porque sino hay sinceridad, sino aceptamos nuestros problemas, nunca los podremos superar y no podrá existir un verdadero cambio, pero ánimo, Dios quiere ayudarte, quiere cargar con tus problemas. Él dice dame tus problemas yo los cargo, yo quiero ayudarte a solucionarlos para que seas feliz..
Dios quiere sanarte a ti, a tu corazón, tu tristeza, tus miedos
El amor perfecto echa fuera todos los miedos y ese es el amor de Dios
Deja que el amor de Dios sane tu interior

Déjate llenar por el amor de Dios y empieza a VIVIR y no sólo existir
Cambia tu tristeza por alegría
Recuerda que el fingir que no hay problemas sólo es engañarte a ti mismo



Empieza amándote a ti mismo para que puedas dar amor a los demás 

Te recomiendo un par de canciones que nos recuerda que el amor de Dios es lo más hermoso que podemos recibir