jueves, 15 de octubre de 2015

Soñar tu vida o vivir tus sueños

Me pareció hermoso poder compartir este tema con todos ustedes, la verdad es que es muy fácil quedarnos como espectadores de la vida de las demás personas en lugar de ser actores de la nuestra.


Quise compartir esto porque por muchos años yo fui una espectadora, no tomé las riendas de mi vida y dejé que la vida pasará a mi alrededor. Todo fue debido a los problemas que me acechaban diariamente, para mí era más sencillo callar mi voz, mi mente y pretender que todo estaba bien.

Como una droga pasaba viendo historias en la televisión, historias que quisiera que fueran mías, pero no lo eran, me encantaba la constancia de los personaje, su manera de luchar y su pasión por la vida. Ahora después de algunos años, creo que admiraba a estos personajes porque eran actitudes que yo hubiera querido tener para mi propia vida.


De alguna manera las largas horas frente a la televisión, viendo historias que satisfacían mis sentidos y sentimientos, me llenaban el corazón y me ayudaba a no llorar por la verdad de mi vida.
Pero hay algo que siempre odiaba, el final de las historias, de la serie, del juego de vídeo. Me causaba una profunda tristeza, como si una parte de mí se hubiera ido con esos personajes. Hoy me doy cuenta que era a causa de que esos finales me hacían darme cuenta de que mi realidad era otra, que en mi realidad no había un final feliz o una meta alcanzada. Sólo una persona solitaria que pasaba sus horas frente a un televisor o una computadora.


Debo dar gracias, ya que fue Dios quién me sacó de esa oscuridad, conocer a Dios me levantó de muchas oscuridades, de muchos hoyos en mi vida. Este era uno de los hoyos en los que yo me había hallado por años.
Dios me dió la fuerza para dejar de soñar mi vida con aquellos personajes, soñar cosas grandes para mi vida. Es claro que soñar no es malo, pero sí sólo pasamos soñando, esos sueños no se harán realidad y no podremos vivir nuestros sueños.
Dios llegó a mi vida para levantarme de ese lugar frente a mi televisor y hacerme ver que había todo un mundo por recorrer, que en mi diario vivir tenía personajes más hermosos que aquellas historias, que habían personas reales y bellas por conocer.

Yo te invito a que no huyas más de tus problemas, que no los apacigües con esas historias de series o juegos de vídeo. Te invito a que dejes de soñar tu vida y empieces a vivir tus sueños. Empieza a ser el protagonista de tu vida, aquel que no se da por vencido, que lucha, que se enfrenta a todo y tiene la actitud para levantarse a pesar de las caídas.


Levántate y empieza a vivir, a vivir como nunca, a vivir en cada paso, en cada palabra, en cada mirada, en cada respirar. Dios será tu fuerza para levantarte de las caídas, Dios será el amigo fiel de tus viajes, de tu historia.

Es hora de que empieces a contar tu propia historia...


viernes, 2 de octubre de 2015

Las caídas que te levantan

Hoy me pareció hermoso compartir este tema con todos aquellos que quieran leer estos pequeños párrafos.
Creo que todos en diferentes circunstancias hemos estado en dificultades, atravesado momentos difíciles, solos o como familia. Lo cierto es que los problemas y las adversidades son parte de la vida. Son parte de crecer como seres humanos.


Caídas y problemas nunca faltarán, pero levantarse ante los problemas es de valientes, así que si has tenido un problema o ahora estás llevando un momento difícil, dale gracias a Dios. Porque Dios a través de ese problema quiere hacerte saber que Él está a tu lado y quiere hacer una mejor versión de ti a través de ese dolor.
Realmente las debilidades de hoy son las fortalezas del mañana, no temas enfrentar tus miedos y problemas porque un gran navegante se hace cuando ha navegado por grandes tormentas.


Sólo recuerda que Dios está a tu lado para hacerte salir triunfante, con buena actitud en el camino y con una sonrisa al final del viaje.

Así que deja de huir de tus problemas y aprende a confiar más en Dios. Mira como tu espíritu crece y aprende a volar.



Feliz viaje y que sea la mano de Dios la que te acompañe a navegar en medio de las tormentas y sea su paz la que te de la serenidad para atravesarlas…

miércoles, 12 de agosto de 2015

Por qué tengo que sufir?

Me pareció muy importante compartir este tema, ya que es una pregunta que todos en algún punto de la vida nos la hemos formulado. ¿Por qué a mí? ¿Por qué me pasan estas cosas si yo no he hecho mal a nadie? ¿Por qué tengo que sufrir?


El sufrimiento es algo que conocemos de toda la vida, cuando somos pequeños lo manifestamos con emociones simples, una caída que nos causa dolor, un grito fuerte de papá y mamá que nos hicieron sentir muy mal o alguna enfermedad. Sin embargo a medida que crecemos estas emociones se vuelven cada vez más complejas. Empezamos a conocer el dolor del corazón, a veces la perdida de un ser querido, dolor porque alguien nos dejó y traicionó, a veces nos sentimos solos y vacíos, tanto que nos causa dolor, problemas familiares en los cuales salimos heridos. Y no se queda ahí, empezamos a ver a nuestro alrededor y sufrimos por el dolor de los demás.

Sufrir es parte de vivir, no somos capaces de controlar todas las situaciones en nuestra vida y en el mundo que nos rodea. Lo cierto es que enfrentar el dolor y tener agallas para no salir huyendo es cosa de valientes, y la verdad en mi experiencia es algo que uno no lo logra sin la ayuda de Dios. Huir al dolor no es la solución porque uno no crece, ni madura, en cambio al enfrentar la situación uno puede crecer y ser mejor persona.


Hoy quise compartir mi experiencia del sufrimiento, y de cómo gracias a Dios ya no vivo en ese oscuro mundo del dolor y la tristeza. Hoy ese dolor me ha permitido crecer y ser alguien mejor. Tengo gracias a Dios la experiencia de enfrentarme al dolor sola con mis fuerzas y también con la ayuda de Dios.

Quienes hayan visto mis batallas desde fuera seguramente no lo noten, talvez sigan viendo la misma persona que lucha ante las adversidades y tiene una sonrisa. Sin embargo yo quién he vivido, sé que hay una gran diferencia, ya que antes todo lo que proyectaba era falso, en realidad me moría por dentro. Sin embargo la alegría que hoy proyecto es real.

Yo soy una de esas personas que conocí del dolor desde muy pequeña, no lo quise, pero vino a mí. A mi corta edad me enteré de verdades familiares dolorosas y terribles, esto me afectó mucho, hubo muchas personas involucradas y afectadas. Viví muchos años de mi vida llorando en mi habitación sin que nadie lo supiera. Cada vez los problemas crecían en mi interior, y en la adolescencia todos estos sentimientos de dolor, ira y resentimiento empeoraron. El suicidio era una de mis opciones en aquellos días. Recuerdo reclamar a Dios en llantos diciendo: ¿por qué me trajiste a este mundo? ¿por qué me trajiste para sufrir? y decirle: "Si me has traído para esto no quiero, mejor llévame pronto". Yo sabía que la vida no podría ser sólo dolor, debía haber algo mejor. Y así es, Dios es lo mejor. Él se valió de mi dolor para tomarme, conocer a Dios fue y es la mejor experiencia de mi vida. 

Ahora después de muchos años puedo dar gracias a Dios por ese dolor, porque eso me permitió conocerlo verdaderamente, jamás me arrepentiré de sufrir porque ese fue el medio para que yo lo conociera. Y si tuviera que vivir una y otra vez ese dolor por conocerlo lo haría. La llegada de Dios a mi vida ha sido darle el verdadero significado a mi presencia en este mundo, me ha traído la verdadera alegría y ha sido puente para mi salvación y la de mi familia.


Hoy debo decir que he vivido situaciones más duras que cuando niña y adolescente, sin embargo ahora ya no estoy sola para enfrentarme a esos sufrimientos, junto a Dios ya no he sufrido como en aquellos años. Además recuerda que Dios jamás te dará una carga que no puedas soportar. Hoy sé que donde abundó el dolor y el sufrimiento sobreabundó el amor y el consuelo de Dios.  


Entrega tus sufrimientos y dolores y sé testigo de las gracias que Dios quiere derramar sobre tí...

domingo, 24 de mayo de 2015

¿Dios o la añadidura?

¿Que es lo qué estás buscando? ¿A Dios o a la añadidura? Es una buena pregunta para examinar cómo estás por dentro. Para ver cuales son tus prioridades. ¿Qué andas buscando para tu vida? ¿Alguna vez le has dado algo de tu tiempo a Dios?, o pasas todos los días preocupado/a en tus problemas, en el trabajo, la familia.¿Siquiera has recordado que tienes un Dios que te ama y que te ha prometido todas estas cosas que andas buscando si primero buscas de Él?


Dios no te creó para que sólo busques las cosas del mundo, éstas cosas que no duran ni permanecen, que se acaban y la polilla las destruye. Estas cosas jamás te llenarán el corazón de verdad, no te harán verdaderamente feliz y no te traen la verdadera paz. Sólo Dios es capaz de darte ese regalo, si empiezas a buscar de su reino como lo dice en su palabra.

He podido observar a la humanidad, persiguiendo inútilmente cosas vanas, si bien es cierto todos buscamos el éxito, el conocimiento, las riquezas, tener estabilidad económica, una casa, construir una familia, un buen trabajo, estas son cosas que se pueden ir cuando menos lo esperemos. Y aún cuando las tenemos siempre hay algo que hace falta, si tenemos mucho anhelamos la alegría de las cosas sencillas, si tenemos poco envidiamos al que si tiene. La humanidad siempre está inconforme, nunca tiene lo que quiere y es porque nunca tiene lo que necesita. Siempre algo le hará falta y ese es Dios, así que para llenar lo que le falta por dentro busca llenarse de cosas por fuera.


No te preocupes, ya no te aflijas más por estas cosas. Tienes un Padre bueno que ha prometido darte lo que necesitas si buscas primero de su reino, así que si no has puesto a Dios en tu lista de prioridades, empieza a hacerlo y comprueba tu mismo cómo Él te da lo que necesitas. Dios te da las cosas eternas que permanecen y que nadie más te las dará, Él te trae su paz, te llena de amor, fe y esperanza. Él llena cada espacio de tu corazón para que jamás esté vacío y te da la verdadera felicidad, ya no busques más por fuera lo que siempre estuvo por dentro.


Confía en Él, espera y verás todo lo que tiene para darte, porque nadie jamás te amó ni te amará como Él lo hace...

jueves, 23 de abril de 2015

El tiempo es ahora y es nunca

¿A quién o qué estás esperando para cambiar las cosas? ¿Solo te quejas por las cosas que te gustaría hacer y no las haces, al contrario, buscas culpar a otros por no decidirte a cambiar, o siempre pones excusas.? ¿Das grandes discursos o pasas largos ratos pensando sobre lo que vas a hacer y los sueños que te gustaría cumplir, pero no eres capaz de dar el primer paso, a veces el miedo apremia y es más sencillo quedarse sentado que caminar en el desierto?


Déjame decirte algo: nada va a cambiar en tu vida si tú no decides hacerlo, nadie puede vivir tu vida sino tu mismo, y si estás inconforme con ella, el único-la única que puede cambiar eso eres tú.
Y si quieres experimentar algo diferente ¿porqué sigues haciendo las mismas cosas? Si buscas un resultado diferente haz algo diferente, emprende un camino nuevo, puede que te llevas grandes sorpresas al final.  

Como dije el tiempo es ahora y es nunca, ahora puede ser tu tiempo para cambiar, en este mismo instante, sólo depende de ti y de tu decisión. Pero ahora es nunca si en este instante no decides cambiar las cosas en tu vida y dejas que sigan igual, dejándote inconforme. 
Ahora o nunca llegará tu momento de volar, todo depende de ti. Si no hay acción no hay reacción, si no lo haces nunca lo sabrás y déjame decirte que es muy triste conocer a las personas que siempre se preguntarán: ¿que hubiera pasado si..?
No esperes a que sea demasiado tarde y te arrepientas de lo que no hiciste hoy y pudiste hacer, toma tus decisiones a tiempo, aprovecha las oportunidades que la vida te brinda hoy.

Pues bien, sé que decirlo o escribirlo es mucho más fácil que hacerlo, sé que hay cosas que has querido cambiar pero una y otra vez vuelves a caer, sé que dar ese primer paso no es tan fácil como suena, sin embargo recuerda que no estás solo/a, tienes a todo un Dios que te ama y que ha visto cada una de tus batallas, cada pequeña y gran caída de tu vida, ese Dios que hoy te quiere extender la mano para que puedas dar tu primer paso, que al igual que a un niño quiere enseñarte a caminar, para que puedas tener plenitud y verdadera alegría.


Deja que Dios te enseñe a caminar por la verdadera vida... Empieza a caminar en lugar de pasar largas horas soñando cómo será el camino, porque cuando abras los ojos y sin darte cuenta el camino habrá terminado.

miércoles, 8 de abril de 2015

¿Tus miedos dominan tu vida, o tu dominas tus miedos?

Es evidente que todos sin excepción alguna vez hemos tenido miedo de algo, miedo a perder a alguien que queremos, miedo a no lograr nuestros sueños, miedos a que dirán nuestros amigos o conocidos si decidimos hacer algo diferente, miedo a emprender una nueva experiencia, miedo a hablar con alguien que nos gusta o nos asusta, miedo a defender lo que pensamos, miedo a enfrentarnos a alguien más fuerte que nosotros, miedo a quedarnos solos, miedos y más miedos...


Inevitablemente los hemos sentido desde pequeños, pero dejarse dominar por ellos es lo peor que podemos hacer y aunque nos cueste admitirlo lo hemos hecho más de una vez.

A veces queremos negar esos miedos por lo que decidimos camuflarlos, es muy común que este sea camuflado con amor. En una relación amorosa a veces tenemos miedo a perder a esa persona especial por lo cual hacemos actos en favor de ese miedo y no amamos en libertad.


Y así nuestra relación se basa en el miedo por perder a esa persona y no en el amor por esa persona, lo cual es totalmente diferente. 

Esto también puede pasar con amigos y familiares, los padres muchas veces tienen miedo a perder a sus hijos, a que les pase algo, y en lugar de dejarlos volar cortan sus alas proyectando sus miedos sobre ellos, o en otras ocasiones por no perderlos se hacen demasiado permisivos.

Otro camuflaje al miedo es la prudencia, es cierto que en ocasiones no tomamos riesgos porque en realidad consideramos que son peligrosos e innecesarios, pero muchas veces perdemos oportunidades de disfrutar con amigos u ocasiones especiales por "prudentes", en realidad por "miedosos".

Y te preguntarás y cómo sabré si es miedo???. Recuerda esto: el miedo es egoísta, cuando sólo piensas en ti y en lo que tú quieres para tú vida. Estar con una persona sólo por miedo a no quedarse sólo/a y negarte y negarle a conocer alguien que si le ame es algo muy egoísta, proyectar tus sueños en tus hijos sin pensar en ellos es egoísta, no ayudar a una persona por miedo a lo que me digan otros es egoísta, y mucho más...

No dejes pasar oportunidades que te permitan crecer, avanzar y mejorar. Si dejas que el miedo te venza te quedarás en el mismo sitio, con los mismos miedos sin que nada avance en tu vida.

Es hora de empezar a vivir en plenitud, deja a un lado esos miedos que sólo te limitan, yo sé que a veces no es fácil, pero es tiempo de enfrentarlos. Recuerda que tú eres el único que puede enfrentarlos, hazlo y verás los resultado. Recuerda lo más importante, no estás solo para enfrentar esos miedos, Dios está a tu lado. Él conoce tus debilidades y sabe que sólo con tus fuerzas no los vencerás, es por eso que Él quiere brindarte su ayuda para que salgas triunfante y empieces a vivir.

Dios no nos creó para que seamos miedosos, para que vivamos escondiendo lo que somos y lo que sentimos por miedo.
No olvides que el verdadero amor echa fuera todos los miedos, y ese es al amor de Dios. Saber que Jesús nos ama hasta el extremo, que todo lo que hace es para construir nuestra verdadera felicidad. Esa confianza que nos da el amor perfecto de Dios es la que hace que los miedos desaparezcan.


Dios quiere que hoy le entregues todos esos miedos que no te dejan caminar, que no te permiten avanzar y mejorar. Dios te dice: no tengas miedo yo estoy contigo, te amo y siempre haré lo mejor para ti. Aunque hoy no lo veas con claridad nunca haré nada que te perjudique porque te amo.
Y si tienes miedo a no ser amado por lo que eres recuerda que Dios ya te está amando...


jueves, 19 de marzo de 2015

¿Con qué he llenado mi corazón?

La pregunta que invito a que cada uno se haga en este día es: ¿De qué he llenado mi corazón? Recordemos que cada uno decide de que quiere llenar su corazón




















Me gusta mucho la imagen porque a veces no nos ponemos a ver y a reconocer lo que hemos guardado en nuestro interior

A veces pasamos tan ocupados en nuestros problemas cotidianos, nuestros trabajos, familia, estudios, que olvidamos darnos ese espacio para ver que hay en nosotros, que hay en nuestro interior. Para ver que hemos guardado en nuestro corazón.

A veces debido al daño que nos han hecho hemos endurado nuestro corazón y hemos guardado rencor, ira, resentimientos. Esos sentimientos negativos que no nos ayudan a nosotros mismos, muchas veces sólo terminan amargándonos y causándonos daño a nosotros mismos. En otras ocasiones hemos terminado una relación, pasado un divorcio, una separación o simplemente no tenemos verdaderos amigos con quienes compartir la vida, hemos dejado que la soledad, el miedo a quedarnos solos nos invada y nuestro corazón se amarga, pero recordemos que no hay motivo de sentirnos solos, porque es el amor de Dios el que inunda nuestro corazón y nos acompaña. En ocasiones la pérdida de un ser querido ha dejado a nuestro corazón lleno de tristeza pero Dios trae su alegría. A veces el caernos una y otra vez hace que perdamos la fe en nosotros mismos o en las demás personas cuando estas nos fallan, pero hey Jesús no ha perdido la fe en ti, ni en la humanidad y quiere renovar esa fe. Si todos los problemas te han abrumado y ya no vez mas que oscuridad en tu interior recuerda que Jesús es la luz del mundo, es la luz de tu corazón.

Ahora les invito a mirar en su interior, olvidarse de todas sus preocupaciones, ocupaciones, etc. y darse un tiempo para poner en manos del Señor su corazón, hacer una oración y decir Señor te entrego mi corazón porque yo lo he llenado de envidia, de miedos, de tristeza, de soledad, con mentira hacia mi y los demás, de resentimiento hacia mi prójimo, de ira con aquel que no piensa o actúa como yo, me ha faltado amor para dar a los demás. Cambia mi corazón Señor porque yo solo no puedo, cambia mi tristeza y pon tu alegría, toma mi soledad y hazme saber que tu estas siempre conmigo, toma mis tinieblas y dame de tu luz, toma la mentira en que he envuelto mi vida y pon tu verdad, toma mi corazón imperfecto Señor al que he llenado de pecado y renuévalo Señor, moldea mi corazón para que sea perfecto para ti.


Recordemos que cada vez que llenamos nuestro corazón de odio, tristezas, miedos, oscuridad, ira, resentimiento, orgullo vamos quitando el espacio para el amor, para las cosas buenas que Dios quiere poner. Piensa en una caja llena de pelotas de colores que esta llena, si quieres meter una nueva pelota debes sacar una que este en el interior, Tu corazón es igual tu decides lo que entre y sale en tu corazón, pero ten en cuenta que si metes ira, odio, tristeza vas desplazando al amor y este cada vez tendrá un espacio más pequeño. Pero también lo contrario puedes llenar de muchas cosas lindas tu corazón .

Bueno pues el Señor quiere que nos vayamos renovando día a día. ÉL QUIERE TU CORAZÓN LLENO DE AMOR


domingo, 15 de marzo de 2015

Que vacío tengo yo?

Es una buena pregunta para hacernos el día de hoy, que vacío tengo en mi corazón?

Alguna vez has sentido que existe un gran vacío en tu interior, la vida pasa pero nada en realidad llega a llenar ese espacio en tu interior, al contrario a veces sientes que con el tiempo y los problemas el vacío se hace cada vez más grande.


He podido observar como en nuestra sociedad este vacío es exteriorizado con la necesidad de llenarnos de cosas debido a lo que nos falta por dentro, o llenarnos de fiestas, bebidas, o cualquier salida, que esa falta de amor  que nos hace mendigar amor a otros y herirnos cada vez más.

La verdad es que muchas circunstancias en la vida nos dejan vacíos, a veces la muerte de un ser querido, terminar una relación amorosa, perder algún amigo, la falta de amor de nuestros padres o amigos, estar peleados con nuestra familia. Son varias las circunstancias que nos hacen sentir vacíos, pero lo cierto es que hay un espacio en nuestro interior que no puede ser llenado por nada ni nadie que no sea Dios.

Hemos olvidado que no somos sólo un cuerpo y una mente, también tenemos un alma que debe ser alimentada y crecer, en los últimos años como sociedad hemos olvidado esa parte de nosotros que cada vez ha quedado más olvidada, al punto de llegar a dejarnos un vacío. 
Lo cierto es que al olvidar esa parte de nosotros y no alimentarla se muere de a poco y yo sé que lo han sentido, sentirse destruido por dentro, sentirse muerto.


Dios no te creó para que vivieras vacío, para que sólo existieras, Dios quiere que vivas a plenitud. Dios quiere entrar en tu vida y alimentar tu alma con su palabra, su amor y su gracia. Recuerda que no sólo de pan vive el hombre sino de toda la palabra que sale de la boca del Señor.

Sabes vivir vacío es algo triste y lo sé, he vivido vacía también y a pesar de bonitos momentos en mi vida, no he podido gozar de una felicidad plena por ese vacío en mi interior.
Conocer a Dios, la felicidad de encontrarme con Él no se puede comparar con nada, sentir que estaba viva otra vez, sentir que todos los problemas, esos problemas gigantes no eran nada al tener ese soplo de vida de Dios en mi corazón. En realidad esa sensación de bienestar completo no se compara con nada en el mundo.


Deja que el amor de Dios inunde tu corazón, así tú mismo comprobarás que es Dios quién llena eso vacíos que tienes hoy.
Deja que Dios te enseñe a vivir y no sólo existir. Empieza a vivir en plenitud. 

Te dejo na canción muy bonita para que la escuches en un ritmo muy original



martes, 10 de marzo de 2015

Quién está detrás de la máscara?

Alguien realmente feliz es aquel que es amado por lo que es...


¿Cómo seremos felices si ni siquiera sabemos quienes somos? ¿Cómo queremos ser felices si no nos mostramos a los demás como somos, y los demás tienen una imagen falsa de nosotros? ¿Cómo queremos ser felices si no nos amamos a nosotros mismos y más bien nos convertimos en ese tipo de persona que nunca nos agradó?

Bueno pues yo estaba tras la máscara como muchos de ustedes hoy. Vivir escondidos tras una imagen falsa de nosotros mismos es una realidad muy común en nuestra sociedad actual, es triste ver cómo día a día vivimos de apariencias por querer ser aceptados por los demás. Sé que quitarse la máscara es difícil y requiere de un valor excepcional. ¿Cuántos de ustedes no buscan agradar a sus jefes, padres, amigos, compañeros, familia o su novio/a?. Creo que todos lo hemos hecho alguna vez, pero recuerda que tienes una sola vida para vivirla, así que vívela siendo tu mismo y lo que otros esperan que seas.



El problema real es cuando por agradar a otros perdemos de vista quienes somos, en ese punto en que es más importante el cómo nos miran las demás personas, que cómo nos miramos a nosotros mismos y cómo nos mira Dios. Es en ese punto cuando descubrimos que lo único que hay detrás de la máscara es soledad, tristeza y vacío, una realidad muy frecuente en nuestra sociedad. Nos preocupamos tanto por el exterior que olvidamos el interior, esas falsas costumbres y afectos que acaban destruyendo lo que es real en nosotros.

Descubrir quienes somos no siempre es el proceso más agradable porque tenemos que reconocer lo bueno y lo malo de nosotros. Pero quién no conoce lo bueno de sí, no puede compartir con los demás lo que es y quien no conoce lo malo, no puede trabajar para cambiar y crecer como persona. La mejor manera para conocernos es tomar un tiempo a solas, ser sinceros con nosotros mismos y con Dios. Sin embargo a veces es más sencillos ignorar de nuestros sentimientos y callar nuestra voz. Preferimos oír las voces de alguien más que la nuestra y pasamos largas horas en fiestas, el Internet o viendo la tele, llenando nuestra mente y corazón de cosas que no nos edifican.

Te reto a que esta noche antes de dormir en lugar de pasar largas horas en redes sociales hasta que el sueño te venza o hasta que te aburras, respóndete estas preguntas
¿Soy feliz con mi vida como la he llevado hasta ahora?
¿A qué le temo cuando no me presento ante los demás como verdaderamente soy?
¿Acaso he pasado mi vida mendigando el amor a medias de los demás?
¿Qué es lo que no me gusta de mí?
¿Acaso lo que no me gusta es malo, o es lo que otros dicen y creo que es así?

Pues hoy es el tiempo de descubrirte a ti mismo, de mirar lo bello/a que eres, de enamorarte de ti mismo, de ver que eres una persona como todas, tienes miedos, te duele enfrentar el rechazo de los demás, pero HOLA, TODOS TENEMOS MIEDOS, la diferencia es que algunos los enfrentamos, los encaramos y los superamos. No permitas que esos miedos no te dejen vivir y un día cuando ya sea demasiado tarde descubras que nunca supiste vivir, que tan solo exististe, que jamás nada te llenó el corazón e iluminó tu rostro, que jamás amaste hasta el límite, que sólo viviste de apariencias y arrepintiéndote.

Yo sé que enfrentarte a esos miedos no es tan fácil como suena. Déjame contarte quién cambió mi vida. Es triste como dije descubrirte y darte cuenta que eres infeliz, que has vivido tu vida mendigando el amor de otros, haciendo acto tras acto para alcanzar la aprobación del otro, que muchas de tus sonrisas fueron dibujadas y no reales, que aborreces en lo que te has convertido. Créeme lo sé, no es nada fácil, pero así se empieza: aceptando lo que somos, nuestros errores y equivocaciones. Eso es lo que Dios me hizo descubrir, que él me quería cómo yo era, con mi cuerpo imperfecto, con mis malas actitudes, con mi tristeza, con mi soledad, con mi resentimiento, con mi dolor, es ahí cuando por primera vez me sentí feliz porque era amada por lo que era, descubrir el amor de Dios cambió mi vida, me dio las fuerzas para aceptarme cómo era, no cambiarme sino pulirme. Dios me hizo ver que bajo esa máscara lo único que había logrado era acumular el dolor y el resentimiento, fue Dios quién poquito a poquito fue sanando mi corazón, cambiando ese dolor por alegría y ese resentimiento por perdón. 

Lo que más le gusta a Dios es que nos presentemos ante Él tal y como somos, sin esa máscara, que podamos decir: Señor, yo soy esa persona egoísta que sólo pienso en mí y en mis problemas. No soy capaz de ver más allá de mis narices, de ver el cansancio de mi madre, que sólo me importa mi comodidad y mi estatus social. Eso le encanta a Dios, porque sino hay sinceridad, sino aceptamos nuestros problemas, nunca los podremos superar y no podrá existir un verdadero cambio, pero ánimo, Dios quiere ayudarte, quiere cargar con tus problemas. Él dice dame tus problemas yo los cargo, yo quiero ayudarte a solucionarlos para que seas feliz..
Dios quiere sanarte a ti, a tu corazón, tu tristeza, tus miedos
El amor perfecto echa fuera todos los miedos y ese es el amor de Dios
Deja que el amor de Dios sane tu interior

Déjate llenar por el amor de Dios y empieza a VIVIR y no sólo existir
Cambia tu tristeza por alegría
Recuerda que el fingir que no hay problemas sólo es engañarte a ti mismo



Empieza amándote a ti mismo para que puedas dar amor a los demás 

Te recomiendo un par de canciones que nos recuerda que el amor de Dios es lo más hermoso que podemos recibir