jueves, 23 de abril de 2015

El tiempo es ahora y es nunca

¿A quién o qué estás esperando para cambiar las cosas? ¿Solo te quejas por las cosas que te gustaría hacer y no las haces, al contrario, buscas culpar a otros por no decidirte a cambiar, o siempre pones excusas.? ¿Das grandes discursos o pasas largos ratos pensando sobre lo que vas a hacer y los sueños que te gustaría cumplir, pero no eres capaz de dar el primer paso, a veces el miedo apremia y es más sencillo quedarse sentado que caminar en el desierto?


Déjame decirte algo: nada va a cambiar en tu vida si tú no decides hacerlo, nadie puede vivir tu vida sino tu mismo, y si estás inconforme con ella, el único-la única que puede cambiar eso eres tú.
Y si quieres experimentar algo diferente ¿porqué sigues haciendo las mismas cosas? Si buscas un resultado diferente haz algo diferente, emprende un camino nuevo, puede que te llevas grandes sorpresas al final.  

Como dije el tiempo es ahora y es nunca, ahora puede ser tu tiempo para cambiar, en este mismo instante, sólo depende de ti y de tu decisión. Pero ahora es nunca si en este instante no decides cambiar las cosas en tu vida y dejas que sigan igual, dejándote inconforme. 
Ahora o nunca llegará tu momento de volar, todo depende de ti. Si no hay acción no hay reacción, si no lo haces nunca lo sabrás y déjame decirte que es muy triste conocer a las personas que siempre se preguntarán: ¿que hubiera pasado si..?
No esperes a que sea demasiado tarde y te arrepientas de lo que no hiciste hoy y pudiste hacer, toma tus decisiones a tiempo, aprovecha las oportunidades que la vida te brinda hoy.

Pues bien, sé que decirlo o escribirlo es mucho más fácil que hacerlo, sé que hay cosas que has querido cambiar pero una y otra vez vuelves a caer, sé que dar ese primer paso no es tan fácil como suena, sin embargo recuerda que no estás solo/a, tienes a todo un Dios que te ama y que ha visto cada una de tus batallas, cada pequeña y gran caída de tu vida, ese Dios que hoy te quiere extender la mano para que puedas dar tu primer paso, que al igual que a un niño quiere enseñarte a caminar, para que puedas tener plenitud y verdadera alegría.


Deja que Dios te enseñe a caminar por la verdadera vida... Empieza a caminar en lugar de pasar largas horas soñando cómo será el camino, porque cuando abras los ojos y sin darte cuenta el camino habrá terminado.

miércoles, 8 de abril de 2015

¿Tus miedos dominan tu vida, o tu dominas tus miedos?

Es evidente que todos sin excepción alguna vez hemos tenido miedo de algo, miedo a perder a alguien que queremos, miedo a no lograr nuestros sueños, miedos a que dirán nuestros amigos o conocidos si decidimos hacer algo diferente, miedo a emprender una nueva experiencia, miedo a hablar con alguien que nos gusta o nos asusta, miedo a defender lo que pensamos, miedo a enfrentarnos a alguien más fuerte que nosotros, miedo a quedarnos solos, miedos y más miedos...


Inevitablemente los hemos sentido desde pequeños, pero dejarse dominar por ellos es lo peor que podemos hacer y aunque nos cueste admitirlo lo hemos hecho más de una vez.

A veces queremos negar esos miedos por lo que decidimos camuflarlos, es muy común que este sea camuflado con amor. En una relación amorosa a veces tenemos miedo a perder a esa persona especial por lo cual hacemos actos en favor de ese miedo y no amamos en libertad.


Y así nuestra relación se basa en el miedo por perder a esa persona y no en el amor por esa persona, lo cual es totalmente diferente. 

Esto también puede pasar con amigos y familiares, los padres muchas veces tienen miedo a perder a sus hijos, a que les pase algo, y en lugar de dejarlos volar cortan sus alas proyectando sus miedos sobre ellos, o en otras ocasiones por no perderlos se hacen demasiado permisivos.

Otro camuflaje al miedo es la prudencia, es cierto que en ocasiones no tomamos riesgos porque en realidad consideramos que son peligrosos e innecesarios, pero muchas veces perdemos oportunidades de disfrutar con amigos u ocasiones especiales por "prudentes", en realidad por "miedosos".

Y te preguntarás y cómo sabré si es miedo???. Recuerda esto: el miedo es egoísta, cuando sólo piensas en ti y en lo que tú quieres para tú vida. Estar con una persona sólo por miedo a no quedarse sólo/a y negarte y negarle a conocer alguien que si le ame es algo muy egoísta, proyectar tus sueños en tus hijos sin pensar en ellos es egoísta, no ayudar a una persona por miedo a lo que me digan otros es egoísta, y mucho más...

No dejes pasar oportunidades que te permitan crecer, avanzar y mejorar. Si dejas que el miedo te venza te quedarás en el mismo sitio, con los mismos miedos sin que nada avance en tu vida.

Es hora de empezar a vivir en plenitud, deja a un lado esos miedos que sólo te limitan, yo sé que a veces no es fácil, pero es tiempo de enfrentarlos. Recuerda que tú eres el único que puede enfrentarlos, hazlo y verás los resultado. Recuerda lo más importante, no estás solo para enfrentar esos miedos, Dios está a tu lado. Él conoce tus debilidades y sabe que sólo con tus fuerzas no los vencerás, es por eso que Él quiere brindarte su ayuda para que salgas triunfante y empieces a vivir.

Dios no nos creó para que seamos miedosos, para que vivamos escondiendo lo que somos y lo que sentimos por miedo.
No olvides que el verdadero amor echa fuera todos los miedos, y ese es al amor de Dios. Saber que Jesús nos ama hasta el extremo, que todo lo que hace es para construir nuestra verdadera felicidad. Esa confianza que nos da el amor perfecto de Dios es la que hace que los miedos desaparezcan.


Dios quiere que hoy le entregues todos esos miedos que no te dejan caminar, que no te permiten avanzar y mejorar. Dios te dice: no tengas miedo yo estoy contigo, te amo y siempre haré lo mejor para ti. Aunque hoy no lo veas con claridad nunca haré nada que te perjudique porque te amo.
Y si tienes miedo a no ser amado por lo que eres recuerda que Dios ya te está amando...