¿A quién o qué estás esperando para cambiar las cosas? ¿Solo te quejas por las cosas que te gustaría hacer y no las haces, al contrario, buscas culpar a otros por no decidirte a cambiar, o siempre pones excusas.? ¿Das grandes discursos o pasas largos ratos pensando sobre lo que vas a hacer y los sueños que te gustaría cumplir, pero no eres capaz de dar el primer paso, a veces el miedo apremia y es más sencillo quedarse sentado que caminar en el desierto?
Déjame decirte algo: nada va a cambiar en tu vida si tú no decides hacerlo, nadie puede vivir tu vida sino tu mismo, y si estás inconforme con ella, el único-la única que puede cambiar eso eres tú.
Y si quieres experimentar algo diferente ¿porqué sigues haciendo las mismas cosas? Si buscas un resultado diferente haz algo diferente, emprende un camino nuevo, puede que te llevas grandes sorpresas al final.
Como dije el tiempo es ahora y es
nunca, ahora puede ser tu tiempo para cambiar, en este mismo instante, sólo depende de ti y de tu decisión. Pero ahora es nunca si en este instante no decides cambiar las cosas en tu vida y dejas que sigan igual, dejándote inconforme.
Ahora o nunca llegará tu momento de volar, todo depende de ti. Si no hay acción no hay reacción, si no lo haces nunca lo sabrás y déjame decirte que es muy triste conocer a las personas que siempre se preguntarán: ¿que hubiera pasado si..?
No esperes a que sea demasiado tarde y te arrepientas de lo que no hiciste hoy y pudiste hacer, toma tus decisiones a tiempo, aprovecha las oportunidades que la vida te brinda hoy.
Pues bien, sé que decirlo o escribirlo es mucho más fácil que hacerlo, sé que hay cosas que has querido cambiar pero una y otra vez vuelves a caer, sé que dar ese primer paso no es tan fácil como suena, sin embargo recuerda que no estás solo/a, tienes a todo un Dios que te ama y que ha visto cada una de tus batallas, cada pequeña y gran caída de tu vida, ese Dios que hoy te quiere extender la mano para que puedas dar tu primer paso, que al igual que a un niño quiere enseñarte a caminar, para que puedas tener plenitud y verdadera alegría.
Deja que Dios te enseñe a caminar por la verdadera vida... Empieza a caminar en lugar de pasar largas horas soñando cómo será el camino, porque cuando abras los ojos y sin darte cuenta el camino habrá terminado.






